Política Nacional ¿Vacío institucional o jugada política?  Qué pasa si el Senado rechaza el pliego de Manuel García Mansilla
Algunos constitucionalistas aseguran que si el rechazo es categórico, García Mansilla debería abandonar el cargo de inmediato. Él sostuvo que no piensa dar un paso al costado.
El Senado de la Nación enfrenta este jueves una votación clave que podría desatar un terremoto político y judicial. Con los pliegos de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, Manuel García Mansilla y Ariel Lijo, en el aire, el rechazo al primero amenaza con generar un conflicto institucional que expone la fragilidad del Gobierno de Javier Milei. ¿Qué puede pasar si el Senado no lo aprueba?
Desde el ámbito judicial advierten que, si el Senado rechaza el pliego de Mansilla --que ya juró como juez--, su continuidad en la Corte queda en el aire. De todas maneras, la Constitución no indica con precisión que sucede con los jueces nombrados en comisión, pero sin acuerdo de la Cámara Alta.
"El Senado, con mayoría simple, debe rechazar la designación en comisión de García Mansilla, de lo contrario, se queda hasta el 30 de noviembre", consideraron, por su parte, fuentes del Palacio de Justicia.
En cambio, abogados constitucionalistas aseguran que si el rechazo es categórico, Mansilla debería abandonar el cargo de inmediato. Otros concuerdan en que, sin una medida cautelar que anule el decreto presidencial, podría quedarse hasta fin de año.
En tanto, Lijo sí depende de del acuerdo del Senado, ya que no aceptó renunciar a la titularidad su juzgado federal para asumir como miembro de la Corte Suprema, requisito que había impuesto el máximo tribunal tras rechazar su pedido de licencia.
¿Vacío institucional o jugada política? Si el rechazo se concreta y no hay maniobras judiciales que sostengan a Mansilla, la Corte quedaría con solo tres integrantes desde diciembre. Desde el Tribunal, relativizaron esta situación y aseguraron que la Corte está preparada para funcionar con tres, cuatro o cinco miembros. De todas maneras, con una integración reducida, su capacidad de resolución se vería limitada.
Un golpe político para Milei Para Milei, la caída del pliego de Mansilla sería un revés en su intento por moldear una Corte a su medida. En las últimas semanas, desde el Ejecutivo intentaron tejer alianzas para asegurar los votos necesarios.
Un ejemplo de esto es el acuerdo de YPF con el gobierno de Santa Cruz, donde la petrolera se comprometió a destinar más de 300 mil millones de dólares para obras en la provincia. A cambio, el gobierno santacruceño habría dado señales de que sus senadores votarían a favor del pliego. Sin embargo, en el oficialismo admiten que "está muy difícil salvar a los jueces", evidenciando el complejo escenario en el Senado.
Mansilla y su futuro: una solitaria decisión En este contexto, Manuel García-Mansilla dejó en claro que no piensa dar un paso al costado. "Desde el 27 de febrero de 2025 estoy ejerciendo en la Corte Suprema de Justicia de la Nación y gozo de las garantías establecidas en la Constitución", afirmó.
El magistrado insistió en que su nombramiento se ajusta al artículo 99 de la Carta Magna y que su remoción solo puede darse mediante juicio político. “Soy juez de la Corte y seguiré en funciones conforme a la Constitución”, subrayó.
Desde la Casa Rosada intentaron despegarse del desenlace. "Si el Senado rechaza el pliego de García Mansilla, será decisión del juez si sigue o no en la Corte", sostuvo el vocero presidencial, Manuel Adorni. Sin margen para intervenir, el Gobierno deja en manos de Mansilla su destino, mientras la Corte, el Senado y la política argentina se preparan para un nuevo capítulo de incertidumbre y conflicto.
Jueves, 3 de abril de 2025
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