Por Juan Sebastian Fiori Porque votamos?  Votamos para que los elegidos nos representen? Votamos porque el voto es obligatorio? Votamos porque creemos en un sistema donde el derecho es el límite de nuestras acciones, de nuestras exacerbaciones?
En realidad votamos porque creemos en la libertad, pero la libertad del hombre a diferencia de la libertad de los pájaros, los hombres cuando confunden la libertad del ave con la libertad del hombre se transforma en un pajarón.
Nuestras libertades están condicionadas al derecho, por eso es triste y doloroso como los hombres del derecho analizan las libertades públicas, ellos piensan que las personas que racionalmente buscan un equilibrio entre sus diferencias, “son productos del mercado”, esos profesionales del derecho llevaron a la Argentina a transformarla en derecho de los mercaderes, perdimos la esencia, el norte y todos los sentidos. Es por eso que un país quebró, fue saqueado, robado, vilipendiado, entregado a la suerte de lo peor de las especies de la especulación, de la vida, donde la vida no vale absolutamente mente nada, esto es peor que en la guerra, porque en ella los muertos se suman, se cuentan, tienen un sentido, se llaman un número.
El proceso que vivió la Argentina en la década del los 90, no tiene número, de cuanto era la mortalidad infantil?.
Cuanto era el número de suicidios? Cuanto era el número de abandono social por parte del estado, cuanto eran los concejales, diputados, senadores, jueces, Suprema Corte, que participaron en el segundo genocidio de la República Argentina, porque el primero fue la Dictadura, pero los lacayos de la sociedad civil hasta el día de hoy están vigentes. Martínez de Hoz es lo mismo que Macri, y Macri es lo mismo que Cavallo. Donde están los dirigentes del primer Movimiento Nacional, llámese UCR. Los del segundo Movimiento Nacional, llámese Peronismo, que son incapaces de juntarse en un abrazo solidario en nombre de la República y proponerles una profunda reforma del Sindicato mafioso que está al servicio del Capital espurio de la especulación y es mentira que sea la columna vertebral del Peronismo.
Porque si esto fuera así, se puede desde el sindicalismo pedir educación pública, salud pública eficiente, cuando no queremos pagar ganancias, cuando negamos que el esfuerzo del trabajo clarifique a través de la educación de sus propios hijos para tener una sociedad mejor.
Para poder curar se necesitan recursos, para educar se necesitan recursos, si todos no participamos es porque queremos un estado ausente, y esa es la sociedad del Neoliberalismo, de Macri, de Massa, y de todos aquellos que en las provincias le regalan la estructura de la UCR para el logro definitivo, una sociedad de pocos para unos pocos.
Sábado, 16 de mayo de 2015
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